La farola perdida, la farola solitaria, en algún lugar de Buenos Aires tal vez tenga una historia de soledad o quizás miles, lo cierto es que por esas cosas de la vida me encontré en algún lugar con ella... La farola!!! estaba sola y junto a mi esposa e hijo le dimos una historia de ternura!!!
Desde niño siempre creí, que cuando los aguateros volaban cerca del agua O entre los pastizales, una tormenta estaba por venir. Ya de en mi adolescencia, descubrí que los aguateros en realidad eran libélulas, y que nada tenían que ver con la lluvia. Este ultimo descubrimiento me hizo sentir medio tonto, aunque lo cierto es que de tonto no creo tener nada, y aunque la inocencia y capacidad de asombro cada vez es más escasa; Yo sigo apostando a la pureza y lo sencillo, a lo inocente y sorpresivo, yo sigo creyendo que la hermosura esta en las pequeñas cosas que nos asombran. Yo creo aunque me digan tonto, vos... Crees?
Como en la vida, como en todo, muchas veces se anuncia tormenta. ¿No te ha pasado alguna vez, que la tormenta te agarro desprevenido? Justo en el mejor momento, o en el peor lugar, la tormenta arruina todo! Tormenta!... En nuestra vida nos hacen falta tormentas, pero muchas tormentas, las tormentas limpian y sacan a luz cosas que estaban ocultas. El agua viene, se lleva todo, y queda lo bueno. Muchas veces la tormenta, nos hace ver las cosas desde otro punto, llueve y nuestra alma como la tierra se hidrata. Y florecen las cosas nuevas, porque todo esta más claro, todo a tomado muevas fuerzas.
Desde chico me llamo la atención aquel plato volador, claro que no sabia muy bien que era, pero para mi era un plato volador. Hoy a mis 33 años sigo sin saber, que hay dentro de aquel plato volador de mi infancia, y aunque pase mil veces y ya se que se llama planetario; nunca se dio la oportunidad de rebelar aquel misterio. Planetario, hoy te muestro de afuera, y mañana quizás por dentro.
La vida y los golpes forjaron su semblante, desafiante por demás, duro, con dolor a cuesta. Y quien diría que alberga ternura tal, que uno, desearía estar horas junto a El. La vida y los golpes forjaron su semblante, pero su ternura y corazón, aun siguen siendo los de un niño.
Arriba luz, aunque parezca lejana e inalcanzable. Arriba luz, aunque estés en medio de la oscuridad. Arriba luz, solo tienes que mirar arriba. Arriba luz, y procura mirar siempre arriba pues de alli viene.
Casi a punto de caer, casi vencido por el peso de su historia, moribundo y corrido, olvidado, el fin asechaba sin compasión. Casi muere pero no murió, casi el tiempo le quita su esencia, pero no pudo. Casi casi nos deja, casi... pero no, viejo puente pueyrredon aun no es tiempo de descansar.
Perdón por la falta de atención a mi blog, pero es que en estos días estoy trabajando duro para el grupo al que pertenezco, realizando una revista fotográfica que nos involucra a todos los integrantes de dicho grupo y también a todo aquel que quiera visitarla. Les dejo un abrazo grande.
Es cierto que muchas veces, de tanto andar uno quiere descansar, muchas veces encontramos donde y nuestra estadía es placentera. Pero que hay de las veces que no? y eso también nos ha pasado... o no? Lo cierto es, que no siempre nuestra estadía es placentera, sin problemas. Es ahí cuando marcamos la diferencia, actuando en consecuencia, en vez de quejarnos sin acción. El cambio es posible, solo si estamos dispuestos a poner manos a la obra, la diferencia la hacemos nosotros.
Cuenta la historia que es aquí donde trabajadores se deslomaban para que la argentina pudiera avanzar a toda marcha, claro que eran otros tiempos, días en los que el trabajo si valía la pena hoy se trata de trabajar lo menos posible y ganar lo mas posible, hoy estos talleres quedaron en el olvido junto al esqueleto de los trenes, las vías han quedado muertas junto al sueño de los empleados que hoy solo guardan silencio
Los actuales propietarios del bar provienen de Galicia y alquilan el lugar desde la década del 60, nunca lo reformaron, es un bar que refleja el pasado donde uno puede encontrarse las 24 horas con la magia de las cosas vividas, a pesar de los cambios de èpocas y modas.
Algunos datos sacados del Periódico "Buenos Aires Sur". [17/4/2006]
El tiempo, lo cura todo, lo eh escuchado varias veces. Testigo silencioso, del trajín cotidiano, implacable por demás. El tiempo deja marcas, y son ellas las que anuncian, que el Tiempo no ah sido en vano.
El sábado 24 me junte con varios sentimentales de la fotografía en lo que denominamos como KDD Buenos Aires y claro, salimos de parranda cámara en mano y muchas ganas de mostrar lo que nadie ve aunque lo tenga frente a frente.
Una vez mas en "costanera sur", una vez mas en el mismo lugar de siempre, una vez mas la sorpresa se hizo presente Una vez mas, yo estaba allí, con mi cámara.
Esta secuencia forma parte de "sincronía de fotos" evento realizado el 6 de junio del 2010 por fotógrafos de todo el mundo Esta es mi parte del trabajo, "Caminito", sitio elegido para representar a mi país y su cultura. Claro que no fui el único de Argentina, a otros colegas les han tocado otros sitios y lo han hecho fantástico.